03 mayo 2016

Marcapáginas de Jim Sind











Estos son los últimos marcapáginas que han llegado a mi colección. Fueron regalo de mi madre hace un mes cuando fuimos a Vivart Lastarria y nos encontramos con Jim Sind, el creador de estas maravillas que me envíó los archivos digitales para poder compartirlos con ustedes, junto con esta explicación:

"Las ilustraciones no representan nada en concreto, ya que son ideas al azar, trabajadas para lograr un paisaje un tanto surrealista, mediante temáticas espaciales, geometría, y otros elementos. Los diseños originales poseen distintos formatos, que son hechos con rapidograph unicamnete e impresos luego en papel couché"

les dejo su facebook para que vean todo su trabajo
https://www.facebook.com/Jimsindart

15 octubre 2015

Bombardeo de Milán 2015



Desde hace ya unos años, los amigos del Colectivo Casa Grande vienen realizando esta intervención que consiste en tirar desde el cielo, muuuuuchos marcapáginas en ciudades que fueron bombardeadas de verdad en guerras o conflictos pasados. Es así como en esta oportunidad "bombardearon" con marcapáginas que tienen poemas de poetas chilenos e italianos (en edición bilingue) la ciudad de Milán en septiembre pasado.

Como creo en el poder de las redes y en el dicho de "en pedir no hay engaño", les escribí para que me regalaran los marcadores que lanzaron en esta oportunidad. Y ¡¡¡ me dijeron que sí !!!!

Ayer me junté con Santiago, uno de los organizadores del evento, quién amablemente me regaló el set completo de marcapáginas para mi colección.

Las fotos de la nota muestran cómo fue el bombardeo y los marcapáginas que me obsequiaron

¡ GRACIAS !

17 septiembre 2015

La colección que falta.....por Pablo Ortúzar Madrid

 Como son pocas las veces que aparecen artículos sobre coleccionismo en la prensa nacional, contacté al autor de esta nota aparecida hoy 17 de septiembre en Revista Qué Pasa y con autorización de él, es que paso a compartirla con ustedes


 Ilustración Patricio Otniel 


Las monedas y billetes son condensaciones prodigiosas de información sobre los procesos sociales y políticos de cada época. Pero en Chile no existen políticas públicas relevantes relativas a promover el coleccionismo ni hay demasiada preocupación por parte del Estado respecto a la adecuación de nuestros museos como un espacio para ese aprendizaje. 



La ignorancia respecto a la historia nacional —y universal— es una característica dramática del ciudadano chileno promedio. También lo es la poca confianza y la baja participación en organizaciones sociales. Finalmente, nuestra educación temprana, que no estimula el pensamiento ni logra traspasar las habilidades cognitivas básicas, es otro asunto extensamente comentado. En las siguientes líneas quiero proponer un par de ideas que relacionan museos, monedas y colecciones que creo que pueden ir en la dirección correcta para enfrentar, en parte, estos problemas.

Una de las cosas que más disfruta el ser humano desde que aprende a usar el lenguaje es la organización y reorganización del mundo que lo rodea mediante diferentes categorías. Jugar con la realidad reordenándola, clasificándola y volviendo a clasificarla. Y ese es el origen, en buena medida, del atractivo de las colecciones. El coleccionista es alguien que inventa categorías de objetos e intenta reunir todas las variaciones posibles de las cosas que hay en el mundo que caben en esa categoría. A veces la fijación es muy general (como las colecciones de los niños, que suelen consistir en reunir todas las variaciones posibles de un tipo de cosa, como estampillas o calcomanías), otras veces es más específica (por ejemplo, relojes de una determinada época fabricados en un determinado lugar). El criterio general, por lo demás, puede tener que ver con un interés histórico, estético, personal o cualquier otro. O puede mezclar criterios. El hecho interesante es que las cosas del mundo nos sirven para pensar. Y también para relacionarnos con otros: las colecciones rara vez o nunca son un asunto estrictamente privado: los coleccionistas suelen disfrutar el reunirse con personas que comparten su afición y hablar sobre ella e intercambiar o vender y comprar objetos. Así, los clubes de coleccionistas suelen proliferar en muchos países y son un espacio valioso de socialización y de amistad.

Los museos, las galerías, los cementerios tipo panteón y los zoológicos son, de hecho, colecciones públicas cuya función es algunas veces sorprender al visitante con lo exótico o lo bello de su muestra, mientras que en otros casos buscan transmitir un cierto conocimiento o idea utilizando para ello objetos ordenados de determinada manera. Los museos, en particular, buscan vincularnos con el pasado a través de los restos materiales de ese pasado ordenados según un relato. Ellos también pueden ser muy generales o bien temáticos y muy específicos. Muchos museos, en todo caso, son colecciones de colecciones reunidas bajo una gran temática general.

Una de las razones más importantes por las que tenemos museos es porque observar los restos del pasado nos permite pensar el presente y abrirnos al misterio de la existencia. Nos obligan a pensar, nos trasladan y nos enseñan lecciones. Pero esto no ocurre así no más: organizar un museo para que entregue una experiencia instructiva a quienes lo visitan no es ni fácil ni barato. Tampoco lo es el habilitarlo para ponerlo en el centro del proceso educativo, que es donde debe estar. Un sistema de museos que sea parte integral del sistema educativo y que esté adaptado para que los niños aprendan en él y los profesores sepan cómo enseñar a partir de sus colecciones es algo muy difícil de conseguir, pero es, también, algo que cualquier país que se respete debería tener como prioridad.

La historia circulante

Entre las colecciones de los museos históricos, una de las más importantes es, sin duda, la numismática. Las monedas, en efecto, son un eficiente hilo conductor para cualquier colección histórica, además de generar un gran atractivo en los niños. Pero también son mucho más. Las monedas y billetes son condensaciones prodigiosas de información sobre los procesos sociales y políticos de cada época, sobre la forma que el poder adquirió en dicho momento y sobre el imaginario político de quienes acuñaron e imprimieron dicho dinero. Sobresellos, inflaciones, dictaduras, revoluciones, guerras: todo ello queda plasmado de una u otra forma en las monedas y billetes que son, además, un eficaz instrumento de promoción de ciertos héroes, de ciertas consignas y de una cierta visión del Estado.

Los grandes procesos del siglo XX han quedado plasmados en nuestro circulante. Desde el abandono de las monedas de plata luego de la gran crisis de 1929 hasta el diseño del reverso de nuestros modernos billetes de polímero.

Ejemplificar con el caso chileno no es difícil. Cualquiera puede ver cómo los grandes procesos del siglo XX han quedado plasmados en nuestro circulante. Desde el abandono de las monedas de plata luego de la gran crisis de 1929 hasta el diseño del reverso de nuestros modernos billetes de polímero orientado a promover lugares nacionales de interés turístico, pasando por las monedas de 5 escudos de aluminio acuñadas por el gobierno de Allende una vez que la inflación estaba desatada. Desde la fuguración de José Manuel Balmaceda, Lautaro y Manuel Rodríguez en el gobierno de la Unidad Popular, pasando por el “ángel de la libertad” en las monedas de la dictadura, junto a Diego Portales e Ignacio Carrera Pinto, para terminar con una señora mapuche genérica, el cardenal Silva Henríquez y Andrés Bello dando vueltas por ahí en los gobiernos de la Concertación. Nuestra historia está ahí: en los detalles de diseño, en la selección de los personajes que aparecen y desaparecen del circulante, en el material de las monedas y en los resellos de los billetes.

Las monedas y los billetes sirven también, como ya dijimos, para conmemorar fechas importantes, promover el conocimiento del país entre sus ciudadanos y, por supuesto, motivar su colección. Esto hace que muchos países tengan políticas de acuñación orientadas en esos sentidos. Un ejemplo es Estados Unidos, que lleva varios años acuñando monedas de un cuarto de dólar relativas a cada uno de sus estados, y ahora comenzaron una serie con sus parques nacionales. Otro ejemplo, más cercano, es Perú, que está emitiendo una notable serie de “nuevos soles” llamada “Riqueza y orgullo del Perú”, promoviendo los principales atractivos del país. En todos los casos comentados, además, se han editado álbumes que permiten ir reuniendo las monedas coleccionables.

Coleccionar es algo bueno, los museos son un espacio valioso, y las monedas un instrumento interesante para conocer nuestra historia. Podemos compartir entonces la preocupación por la escasa importancia que esto tiene en Chile.

Si el lector me ha seguido hasta acá, ya tiene en mente estas tres cosas: colecciones, museos y monedas. Coleccionar es algo bueno, los museos son un espacio valioso y necesario, y las monedas un instrumento interesante para conocer nuestra historia y promover el coleccionismo, además de algunos motivos nacionales. Y si estamos de acuerdo en esto, entonces también podemos compartir la preocupación por la escasa importancia y promoción que estas tres cosas tienen en nuestro país.

En efecto, en Chile no existen políticas públicas relevantes relativas a promover el coleccionismo o facilitar la existencia de agrupaciones de coleccionistas, a pesar del bien que ellas representan en una sociedad de la desconfianza. Tampoco hay demasiada preocupación por parte del Estado respecto a la adecuación de nuestros museos —incluyendo el museo del Banco Central— como un espacio clave de aprendizaje y de encuentro para la ciudadanía, especialmente para los niños, tal como lo son en otros países. Y, finalmente, simplemente no existe nada parecido a las series numismáticas que incentivan la colección y promuevan motivos nacionales en la agenda de nuestra Casa de Moneda. No tuvimos ni siquiera una edición especial por el Bicentenario. De hecho, la última moneda en romper nuestra monotonía numismática —además de aquellas que vergonzosamente reemplazaron el nombre de nuestro país por “Chiie” — fue una gran moneda de oro llamada “Chilean condor” con un precio por sobre el millón de pesos.

Es cierto que en medio de las “reformas estructurales” que tienen a todo el mundo agarrado de las mechas, este tipo de asuntos parecen muy modestos. Sin embargo, no son por ello poco importantes. Los cambios realmente profundos suelen ser mucho más el resultado de la suma de muchas pequeñas transformaciones en la dirección correcta antes que el producto de alguna megaplanificación.

19 agosto 2015

Marcapáginas de "Diseño de Papel"


Estos marcapáginas los adquirí el domingo pasado en Festilus y son de las chicas de Diseño de Papel (quienes escriben la reseña que está debajo de las fotos)







En Diseño de Papel, comenzamos con el rubro de la encuadernación artesanal, sólo nos dedicábamos a eso en un comienzo, pero con el tiempo surgió la idea de ampliarnos a todos los ámbitos de la papelería, con esto los marcadores de páginas eran algo fundamental, además de estar muy relacionados a los cuadernos y libretas que realizamos.

Sobre las gráficas, estas las trabajamos a juego con los diseños de libretas que realizamos, ya que nos gusta la idea de ir armando colecciones. Respecto a la materialidad estos son de papel, al igual que la mayoría de nuestros productos.

17 noviembre 2014

Los sueños de GN-I / Marcapáginas


Mi nombre es José Canales, me dedico a la ilustración desde el año 2008, pero dibujo desde que tengo memoria. A principios de éste año conocí  al escritor Michel Deb, quien terminaba de escribir su tercer libro, entre nuestras charlas surgió la idea de ilustrar un par de cuentos con la finalidad de promocionar la publicación de su trabajo: "Los Sueños de GN-I". Con el paso de los meses Michel pasó a formar parte de Austrobórea Editores, donde revisaron el material y vieron que mi trabajo era un aporte a las historias incluidas en el libro, con esto me solicitaron  un total de 10 ilustraciones además de la imagen para la portada.

El libro fue lanzado el día 2 de noviembre en el marco de la FILSA 2014, para éste evento decidí confeccionar unos marcapáginas para regalar a los amigos que nos acompañaron, como un símbolo de lo importante que fue ese lanzamiento para nosotros y  por que personalmente siempre me han gustado éste tipo de detalles, que a veces son pequeños, pero que marcan la diferencia. Diseñé 6 modelos distintos con algunas de las ilustraciones que se incluyeron en el libro por un lado y con la imagen de la portada en el reverso, los imprimí a todo color en papel couche 270 grs.

Espero que todos los que asistieron al lanzamiento  de "los sueños de GN-I" estén disfrutando de las historias que escribió Michel, de las ilustraciones que pinté para el libro y del pequeño regalo que les llevé ese día.

 

03 julio 2014

Marcapáginas en Biblioteca Escuela de Comercio

Hasta el 11 de julio podrán disfrutar parte de mi colección de marcapáginas, los usuario de la biblioteca de la Escuela de Comercio

16 diciembre 2013

Marcapáginas en Transbank

Una muestra de mi colección de marcapáginas está en exhibición en el Centro de Documentación de Transbank para que la visiten y disfruten los funcionarios de esta empresa hasta finales de diciembre

08 noviembre 2013

Mis marcapáginas en Bteca del Instituto Profesional de Camara de Comercio de Santiago

Esta muestra se ha estado llevando a cabo durante toda esta semana

04 septiembre 2013

10° ANIVERSARIO

Esta entrada estaba pendiente de escribir hace un buen rato. La vengo pensando hace mucho rato. Cumplo en una semana más, 10 años desde que comencé en la loca aventura de coleccionar marcapáginas, también conocidos como marcalibros, separadores u otros nombres. Nunca pensé en qué me estaba metiendo cuando partí googleando el término de estas cositas rectangulares de cartón que tenía acumulados en un cajón por mucho tiempo. En un santiamén y sin siquiera darme cuenta, había sextuplicado mi colección inicial. Todo gracias a la buena onda de Inmaculada Reyes, la primera coleccionista con la que tuve contacto. De ahí en adelante, yo y mi colección fuimos creciendo juntos. Y de tener los MP (así se abrevia el término) guardados en una caja de zapatos, pasaron a mi closet, cómoda, libreros y muchos lugares impensables de mi actual residencia. ¿Quién pensaría que pasad 10 años, más de 12.000 marcapáginas serían mis compañeros de ruta?. En todo este tiempo han existido muchas anécdotas y hartas historias, las que han quedado plasmadas en este blog que nació a poco tiempo de iniciada la colección, 2 años más tarde, por iniciativa de otros amigos que encontraron en blogger una forma de expresarse que tomé prestada para difundir entre los otros coleccionistas y las personas que no conocían este hobby, mi amor por los separadores: su color, textura, forma, diseño, cultura, gráfica, TODO lo que muestran y lo que he aprendido de ellos viajando virtualmente a un mundo para mi, antes desconocido. De la nada y sin yo proponérmelo, este blog fue muy bien alabado en sus inicios por el Diario Las Ultimas Noticias, mi hobby apareció en sus páginas en dos oportunidades, enterándome yo, después del hecho. Nunca supe como supieron de mi, pero agradezco a tribuna que le otorgaron a mis objetos de deseo. Una amiga bibliotecaria, profesión que yo también ejerzo, me invitó a exponer parte de mi colección en unos paneles de su biblioteca y de ahí en adelante, este tipo de actividades fueron creciendo. En todos estos años he realizado muestra de mis marcapáginas en bibliotecas escolares, públicas, universitarias, especializadas, CENDOC, restaurantes. Incluso en algunas oportunidades he podido participar yo personalmente. Me han considerado para encuentro de coleccionistas, en actividades que se han mantenido en el tiempo. Agradeciendo en esta nota a quienes me han abierto sus puertas siempre: Claudia Escobar, Yasna Catalán, Claudia Gilardoni, Sergio Rodríguez, Héctor Navarro, Ana María Quezada, Héctor Reyes, Claudia Díaz, Pamela Olivares, Lorena Pizarro, Inés Valverde, Carla Sibona, Deborah Jones, Manuel Moraga, Manuel Aros, Mónica de Símone, Jocelyn Caico, Nancy Baeza, Paulina Riveros, Guillermo Toro, Juan Carlos Blancas, Kattia Anfruns, Patricia García, Gabriela Aranibar, Mabel Araya, María Carolina Basualdo, Ernesto López, Alexis Flores, Leticia Sánchez, Evelyn Bone, María Teresa Cortés, José Contreras, Sabina Gálvez, Elizabeth Barriga, Maderin Lagos, Juan esteban Gross, Luis el sabio, Ermelinda Pino, Sebastián Santander, Elías Navarrete, Miguel Araya y tantos otros que se me quedan en el tintero. Gracias también a los más de 100 coleccionistas del extranjero con los cuales he realizado intercambio durante estos diez años y que han permitido que mi colección sea lo que es hoy. A los amigos, colegas, conocidos, familiares etc que cada vez que encuentran un marcador, me lo regalan para que ingrese a la colección. A las librerías, tiendas de artesanía donde todavía encuentro algunas joyas para compartir. GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN HECHO ESTE SUEÑO POSIBLE

05 julio 2013

Marcapáginas en Biblioteca Central Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad de Chile

La Biblioteca Central. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile expondrá durante todo julio, y para celebrar el Dia Nacional del Bibliotecario, una muestra de mis marcapáginas, sumando los de una funcionaria de la misma biblioteca